jueves, 19 de febrero de 2015

JOAN PLANAS, PRODUCCIÓN AL COMPÁS





Joan con Emma Suárez, en pleno rodaje veraniego



JOAN PLANAS, ayudante de producción, localizador, multi-tareas.



Joan Planas lleva la producción al compás. Baste decir que trabajaba con Peret hasta que el maestro se fue el año pasado a tomar unas cañas y nos dejó a todos un poco más huérfanos. Conociendo a Joan, diría que lo que más le gusta es hacer música y tocar el cajón, pero como hace tres o cuatro generaciones que su familia se dedica a la producción y organización de conciertos (en la Edad Media seguro que algún Planas ya transportaba bufones y trobadores por los sitios), Joan ha cargado con su destino genético: le guste o no, lleva la producción en la sangre. "Tres, tres generaciones, todo un espectáculo", concreta. Por eso, aunque Joan se compara con el Manquiña de Air Bag ("pero sin su ideología"), a nosotros nos recuerda más al Señor Lobo de Pulp Fiction: "estoy a cuarenta minutos de allí, llegaré en veinte". O en todo caso, a una rara mezcla autóctona de Manquiña y Sr. Lobo. Pongo un ejemplo.

La Banda de los panda estábamos en problemas. Todavía no sé si Coronado y Raúl Arévalo llegaron a ser plenamente conscientes de la magnitud del marrón que teníamos encima, pero imagino que sí porque se las saben todas. Disimularon muy bien. El caso es que, el día antes de rodar su secuencia en la discoteca en ruinas, nos tumbaron el permiso que teníamos comprometido con la localización. Después de meses coordinando agendas y calendarios, por fin habíamos conseguido juntar a toda la Banda. Ya estábamos rodando con Jose Coronado y Raúl Arévalo en Gerona. Y todo iba sobre ruedas, si no fuera porque al día siguiente no sabíamos dónde caernos muertos para seguir rodando. Entre toma y toma, al terminar cada plano, nos escapábamos con Abel a revisar localizaciones alternativas. No encontramos nada ni remotamente parecido a la discoteca soñada. Si habéis rodado alguna vez, seguro que entenderéis la sensación de impotencia y frustración, porque esto -o algo muy muy parecido- pasa todo el rato en absolutamente todos los rodajes, al menos en España. 



 Raúl Arévalo y José Coronado como especuladores natos

Queríamos rodar en esta localización a toda costa



A medianoche, cuando ya solo faltaban siete horas para empezar la jornada siguiente, Abel se cruzó en la escalera con Joan Planas. Y es que no he contado que, además de multitasking, Joan era mi vecino: por eso sé que toca bien el cajón (de lo contrario, le hubiéramos contraprogramado: canción-protesta-de-los-vecinos). El caso es que Joan nos vio muy preocupados. Solo preguntó tres cosas: cuál era el problema, en qué lugar soñábamos rodar y cuánto tiempo tenía para arreglarlo todo. Abel miró el reloj y dijo: cinco, o seis horas. "Necesito saber si contamos o no con la discoteca a las seis de la madrugada. Más tarde no me sirve para nada". Joan solo pestañeó una vez: "a las seis es imposible, todo el mundo duerme. Tendréis las llaves a las siete". La verdad: pensamos que iba de farol. De hecho, aún no sabemos cómo consiguió la localización soñada y salvarnos el culo y el rodaje, ni cómo pudo saber que el mundo despertaría y se abriría de piernas para él -para nosotros- justo entre las seis y las siete de la mañana. Pero Joan es Mr. Lobo y sabe hacer milagros. Lo lleva en la sangre desde la Edad Media.

Además de los milagros celestiales, Joan hizo en "Murieron" de ayudante de producción, consiguió localizaciones (de forma terrenal, quiero decir) y hasta llevó una percha adicional en uno de los diálogos entre Emma Suárez y Albert Pla. Al fin y al cabo, es un productor experto en micrófonos, cables y raiders. Gracias a Joan, también hicimos un hermoso trueque con la banda del guitarrista Eduardo Bort, y pudimos añadir maravillosas marimbas y cuerdas a la banda sonora de nuestra película.

Más allá de "Murieron", Joan representa a músicos como el propio Eduardo Bort, organiza eventos de todos los calibres con Artagencia o por cuenta propia, y ahora se ha metido en rodajes de publicidad. Es un todoterreno y algunas noches todavía sueño con los ritmos de su cajón acompañando al maestro Peret.

 

- ¿Por qué pensaste que valía la pena trabajar en "Murieron..." de modo cooperativo?

Eficiencia, Valores morales, Intercambio de conocimientos, Innovación, Unidad son algunas de las palabras que primero te vienen a la cabeza cuando miras a una cooperativa. Hablar de cooperación es dejar a un lado la avaricia, la competencia entre otras realidades algunas mas feas que otras. Por este motivo pensé que seria bueno para mí colaborar y es que tenia muchas ganas de estrenarme en tal planteamiento, ya que éste fue mi primer largometraje y me encantó. Fue un gusto liarse la manta a la cabeza y aportar algo dentro de mis posibilidades y lo volvería a repetir. Simplemente estoy agradecido por todo lo vivido y compartido, y aprovecho para agradecerlo a Vanesa Mitjà, la persona que -por mi petición expresa- consiguió que pudiera formar parte de esta experiencia. 




- ¿Cuál fue para ti el momento más memorable del rodaje?

Enero de 2014, la negociación en Sant Feliu de Guíxols con el señor Cruanyes, un hombre con un currículum vertiginoso, todo un pionero en la restauración y el ocio de la Costa Brava. Sus hazañas llegaron a cruzar el charco, exhibiendo platos de la gastronomía Mediterránea en su restaurante de Nueva York. Cruanyes no quería problemas y temía que ceder el local fuera poco seguro. Estaba claro que había que garantizar su tranquilidad y nuestra seguridad. Lo conseguimos. Nos despedimos enfrente de la misma puerta que daba justo a la playa. Todo estaba  bien, todo en orden. Pero Cruanyes volvió justo en el momento en que el equipo reducido había subido a rodar a la azotea y se asustó. Vio un camión con las puertas abiertas, totalmente descargado, justo al lado de un tramo apuntalado y con una cuerda que subía al tejado. En sus ojos se notaba la preocupación de que eso se viniera abajo. Pero era una falsa apariencia. En el tejado tan solo estaban filmando a Jose y Raúl con una cámara al hombro (eso era muy minimalista para lo que yo estaba acostumbrado a ver en "Murieron"), y aclarado el susto, terminamos el día con una foto de familia. Tengo un buen recuerdo de todo aquello. Solo quedaba el viaje de vuelta a casa, y eso también fue memorable. Otro momento para recordar fue con Esther Borin, cuando fuimos a localizar un edificio en ruinas. Salimos de Girona rumbo a L'Escala y seguimos en dirección sudoeste, alternando el litoral con varios puntos de interior. Cada uno era más surrealista que el anterior. Nos reímos un buen rato.

Esther Borin y Joan Planas, localizaciones noctámbulas


- ¿Cuál es tu escena favorita de la película?

Jordi Vilches pidiendo un rescate a Sergi López. Aquellos días estaba tranquilo, sin demasiadas tareas y pude disfrutar del rodaje.

 Sergi López, el Jefe, con Joan Planas


SEC 46. DESPACHO JEFE. INT/N 

Jordi entra en un despacho desordenado, con la mesa llena de papeles, fardos y cajas por todos los lados. Un garaje-almacén-despacho gangsteril. 
 
El Jefe no levanta la vista de los papeles. Lleva una camisa floreada sin abotonar, mostrando la inmensidad de su abdomen.

JEFE (Sergi López):
(Paternal pero duro, en voz más bien baja) Jordi, ¿Qué está pasando? 

Esta secuencia también es conocida como "el consejo de Ministros"

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