viernes, 27 de febrero de 2015

PAU RIBA II, ARIA PERSONIFICADA



  

Pau Riba II, actor mañana tarde y noche
La semana pasada nos desayunamos con una noticia, sorprendente por partida doble: por inusitada y por feliz. La noticia nos gustó tanto que sospechamos de su veracidad y bajamos al quiosco a comprar los periódicos, por si el papel desmentía  lo que decían las pantallas, tan volubles ellas, tan -llamemos a las cosas por su nombre- putas.  
Resultó ser cierto. Artur Mas anunciaba que por fin tenía una idea clara de gobierno: la primera serie de billetes de 500 euros de la Catalunya independiente ya está diseñado y lleva la cara de Pau Riba impresa por ambos lados. El mismo rostro de Pau Riba, pero de perfil, ha sido grabado en todas las monedas: lo han acuñado a mano, moneda por moneda, los habitantes de las siete provincias del sudeste chino. Riba o Riba. Se acabó lo de jugarse el futuro de la patria a cara o cruz. 

El aspecto aproximado de las monedas 
Foto: Oscar Fernández Orengo

El ex-Príncipe de Asturias

Las buenas noticias nunca vienen solas. Al día siguiente, el ministro Wert comparecía en el Senado para anunciar que lo de Artur Mas eran minucias: el Gobierno de España se enorgullecía de anunciar que el Premio Príncipe de Asturias era otorgado a Pau Riba en todas sus categorías y a perpetuidad. Tanto es así, que el Consejo de Ministros en pleno acordó por unanimidad que, en tales circunstancias, conservar el nombre del galardón  carece de sentido, por lo que a partir de ahora pasa a ser denominado Premio Pau Riba, Príncipe de Tiana. Un Wert visiblemente emocionado ha comparecido ante los medios para declarar -sin consultar papel alguno, ni de reojo- lo siguiente: “El legado de Pau Riba es de un valor incalculable; un pueblo sin cancionero perdería el corazón y la memoria, un pueblo sin poesía no merecería ser llamado pueblo. Pau Riba nos ha hecho a su imagen y semejanza. Sin sus versos, sin sus canciones, ni siquiera podríamos mirarnos a los ojos ni reconocernos, somos lo que comemos pero aún más lo que cantamos y desde mi más tierna infancia, que es la infancia misma del país…”  [a partir de aquí el discurso se embarulla un poco y pierde inteligibilidad, sin duda como consecuencia del exceso de emoción, tan comprensible en semejantes circunstancias].

Ya se sabe que los entusiasmos se propagan como aludes.

Horas después, Angela Merkel anunciaba la decisión unilateral de reemplazar los leones del Congreso por sendas estatuas de nuestro querido bardo. “Del Congreso español”, ha precisado, “que para eso lo pago yo”. No conforme con la reforma, y en muestra de agradecimiento de los ciudadanos alemanes y europeos, la Puerta de Brandemburgo ha amanecido hoy culminada con dos colosos de bronce alegóricos que representan respectivamente la “noia de Porcellana” y “l’home estàtic”. Todas las ediciones de “Las desventuras del Joven Werher” de Goethe han sido expurgadas y rebautizadas como “Las desventuras del hombre estático”, mientras que “La dansa de la terra” pasa a ser el nuevo himno europeo.

Me anuncian que, ahora mismo, mientras escribo estas líneas, Barak Obama y Kim Jong-un comparecen en la sede de la ONU, abrazados y descalzos, proclamando al unísono: “Amb les sabates descordades, sense mitjons als peus,  amb un barret de palla al cap, ple de botons, he anat a seure al jardinet dels lliris en espera del bon temps”.

Si es que todo era ponerse.

Por fin los medios publican noticias normales.

Pau Riba y Pascal Comelade en "Murieron".
Por cierto, su nuevo disco conjunto, "Mosques de colors", 
contiene varias obras maestras a la altura de sus grandes clásicos: 
si lo hubieran escuchado los que mandan, 
sonarían de fondo en todos los programas de TV3.

Ajeno al mundanal ruido, Pau Riba sigue trabajando. 
Le sorprendemos en su cabaña del bosque, en plena composición de una nueva partitura.  Sobre todo, nos queda claro que Pau ha sobrevivido sin secuelas a su reciente adaptación de un aria de Puccini
Ésta es su versión de los hechos:

- ¿Por qué pensaste que valía la pena trabajar en "Murieron" de modo cooperativo?
 
porque habiendo dado ya mis primeros pasos en el mundo de la ópera (aunque sea co —o sea coópera) con muy pocos y quebradizos deseos de seguir en ella, “murieron” me pareció un libreto operístico-coral de primera magnitud y largo alcance

- ¿Cuál fue para ti el momento más memorable del rodaje?


aquél en que, al llegar sin coche al destartalado edificio del antiguo hospital de sant feliu de guixols y encontrarlo lleno de caras conocidas haciéndose el loco, fui a la ventanilla de papeles y me adjudicaron una locura: la de no pronunciar el nombre de diós en vano ni otra cosa en todo el rodaje que “mañana, tarde, noche”. no era precisamente una aria de verdi pero poco le faltaba

 Pau Riba y Raúl Arévalo: dos potencias se saludan


- ¿Cuál es tu escena favorita de la película?

aquella en que, por las buenas, por las malas, y aun teniendo que taparnos la nariz, el médico de la institución carcelaria nos hace sacar la lengua y comulgar, uno tras otro, con  notitas sedantes sin ocultar la intención de dejarnos afónicos para que no nos sea posible cantar de ninguna de las maneras y menos aún demostrar nuestras archicomprobadas facultades cooperísticas

 Pau Riba y Jordi Pau: dos potencias se saludan


El rincón de Pau
(Fotos: Oscar Fernández Orengo)


Pau Riba y su vecino de celda, Vicenç Altaió

Con las gafas de Pau, todo depende del cristal con que lo mires


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