martes, 24 de marzo de 2015

BARBARA LENNIE, MITO-MITA


 Foto: Oscar Fernández Orengo

Bárbara Lennie, actriz

"Producir en cooperativa te hace sentir que todavía en el cine todos podemos ser iguales".

En "Murieron", Bárbara hizo por primera vez de rubia, por primera vez se vio a sí misma con ojos azules y debutó actuando en alemán. ¡Y todo a la primera toma, porque no había tiempo de rodar la segunda! ¿Quién da más?
Cada generación de cineastas tiene un mito y -desde que existe la corrección política- incluso una mita. Así, Charo López fue el mito de la quinta del genial Gonzalo Suárez. Emma Suárez ganó las elecciones a mito de la generación de Medem y sigue siéndolo de la nuestra por muchos años. Ahora le toca el turno de mito viviente generacional a Bárbara Lennie, lo cual es toda una putada para ella. A fin de cuentas,  esto de ser mito está muy mal remunerado.


 Los mitos, como los enanos, se reconocen entre ellos desde lejos:
Tosar, Lennie, Arias. 

¿Prefieres recortar o ser recortado?
Fotos: Óscar Fernández Orengo

Hace poco leí que, para Víctor Erice, la principal diferencia entre las generaciones de cineastas de los 50-60 y las actuales es que aquéllas compartían espíritu de grupo y se reunían, mientras que el cineasta contemporáneo probablemente esté condenado a la condición de solitario. Creo entender lo que decía Erice (temo entenderlo cada vez mejor), pero somos bastantes los que seguimos creyendo en el cine en equipo. Por eso nos buscamos, compartimos medios y miedos, vasos y besos, proyectos, planes y estrategias para llevarlos a cabo. Con algunos nos comunicamos casi a diario, con otros muy de vez en cuando, pero sabemos que están ahí, sueltos, alter egos deformantes que intentan hacer películas extremadamente distintas a las nuestras, pero que sentimos como propias.
Por ejemplo: con Bárbara hablamos de uvas a peras, pero me gusta pensarla como una de las personas con las que, de vez en cuando, hay que sentarse para darle vueltas a qué tipo de cine deberíamos a hacer ahora y de qué modo. Quizá porque, en su día, cuando nos conocimos, Bárbara me presentó a Jonás Trueba, y durante un tiempo compartimos largas conversaciones sobre este oficio de locos e incertidumbres. Entonces descubrí que Bárbara es una artista a tiempo completo: ha trabajado su oficio por partida doble, pensándolo y sintiéndolo, lo cual no es requisito imprescindible para ser un buen intérprete, pero que sí ayuda a entender porque siempre dice cosas inteligentes, incluso cuando se pega maratones de entrevistas como las de los últimos meses goyescos. Antes a las actrices las llamaban artistas, y en casos como el de Bárbara, decían bien. De hecho, probablemente, la mayor dificultad que Bárbara haya afrontado durante esta primera parte de su carrera fuera esa inteligencia que se le transparenta, tanto que algunos directores se asustaban, porque aunque se hiciera la tonta en las pruebas, pensaban que para decir sus diálogos necesitaban a alguien más bobo todavía. No es raro que Bárbara haya repetido como pareja cinematográfica de Brendemühl, otro artista que con los mismos defectos pero con menos cualidades hubiera rodado absolutamente todas las películas del cine español y sería Lobezno en el extranjero. Por suerte, "Murieron" es tan tonta que da la vuelta entera y nos hizo dos tontos: ese problema lo superamos saltando por debajo del listón.

Foto: Óscar Fernández Orengo

A todo eso, Bárbara todoterreno está haciendo maravillas en el teatro, y saberlo me hace entrar enormes ganas de encontrarme con ella y dos o tres actrices más para descubrir juntos qué película queremos hacer, imitando esos procesos creativos tan envidiables que a veces (en los mejores casos) desarrollan las compañias antes de salir al escenario.
A día de hoy la filmografía de Bárbara ya es impactante, pero lo mejor empieza ahora.
¡Ah! Se me olvidaba contar que, por si fuera poco, Bárbara tiene en "Murieron" un papel desdoblado, con dos caras, como la falsa moneda (vamos, igual que la auténtica: la vida es así de rara): que yo sepa, aparte de rubia, también era la primera vez que Bárbara hacía de osito de peluche.


 Fotos: Oscar Fernández Orengo

Bárbara nos da su versión de los hechos:

- ¿Por qué pensaste que valía la pena participar en "Murieron" de modo cooperativo?

Porque creía en la película y en el equipo que estaba detrás. Porque era la única forma de participar en ella y porque de alguna manera, producir en cooperativa te hace sentir que todavía en el cine todos podemos ser iguales. 

 - ¿Cuál fue para ti el momento más memorable del rodaje?
 
Ver a Brendemühl arrancarse los pantalones antes de entrar en el coche panda...

 Fotos: Oscar Fernández Orengo

- ¿Cuál es tu escena favorita de la película?


La despedida entre Pla y Emma en el hospital me encanta.

 
SEC 16. HABITACIÓN HOSPITAL. INT/D. 

En la misma habitación, ahora el gotero está enchufado a ANA.
ALBERT está acabando de subir las bragas a ANA, que no puede moverse. 


ANA:
Albert... ¿recuerdas lo que me prometiste? 




El rincón de Bárbara
(Fotos: Oscar Fernández Orengo)




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