lunes, 6 de abril de 2015

MAIALEN ARRIAGA, SE HIZO LA LUZ

Maialen, entre Iván y Josep Pérez Abuye, el Charro Catalán
Foto: Oscar Fernández Orengo

Maialen Arriaga, jefa de producción

"Hacía tiempo que habíamos hecho un pacto de no invertir más vacaciones en trabajar de manera cooperativa".


El 20 de julio de 2013, Maialen estuvo a punto de casarse veinticuatro veces.
Era un día soleado y los vecinos del barrio de Can Gibert del Pla salían a tomar la fresca a la ventana y aprovechaban para gritarle "¡guapa!", "'¡viva la novia!" y piropos elegantes. Algunos hacían puntería contra la pareja de enamorados y les tiraban los restos de la paella.
A Maialen le habíamos buscado un buen partido, Josep Perez Abuye, también conocido como el Charro Catalán (podéis escuchar su música aquí).
¿Se puede ser jefa de producción de una película y casarse al mismo tiempo?
Por supuesto. Al fin y al cabo, los preparativos de una boda probablemente sean lo más parecido a la preproducción de un rodaje que la mayoría de contribuyentes hagan en su vida. Nuestro equipo se informó sobre todo lo necesario para llevar a cabo una boda como dios manda. Gracias a forocoches descubrimos que, además del novio, hacían falta un traje de novia (vestuario), un traje de novio (también vestuario), una capa de pintura al óleo (maquillaje), un ramo de flores (atrezzo) y comida  a punta de pala (catering). Según forocohes, lo normal es que todo esto lo acabe organizando la novia, así que en nuestro caos (quería escribir "nuestro caso", pero a veces la velocidad de los dedos incurre en lapsus veraces) nos pareció absolutamente normal proceder al revés: puesto que todo lo estaba organizando ya Maialen, quien mejor para interpretar a la novia que la mismísima jefa de producción.




Fotos: Oscar Fernández Orengo

El estilo visual y filosófico de aquella escena quedaba entre las viñetas de Vázquez y las de Carpanta. 
Plano contrapicado de los vecinos mirando desde el balcón de un barrio populoso, panorámica descendente a PM angular de Maialen con ramo de flores, y sobre su rostro, escuchamos en off al novio: "¡Hoy no!".
El novio entra en cuadro, y ambos empiezan a alejarse de espaldas a la cámara, intentando mantener la compostura. Pero es imposible.




Fotos: Oscar Fernández Orengo

Un tipo vestido de oso panda les persigue: es Iván, empleado de la compañía Panda de Morosos, que les mira con cara de circunstancias y parece pedirles perdón arqueando las cejas, pero sin dejar de seguirles.

En fin, estos planos estaban previstos como presentación en la película del personaje de Iván, pero en la sala de montaje de una película tan coral como la nuestra al final nos fuimos cargando un montón de escenas introductorias.  
Y ya que estos planos no están en la película para presentar a Iván, he pensado que al menos podrían servir para presentarnos a Maialen en este blog.
Maialen es un amor, es una ventana abierta por la que circula el aire fresco.
Irradia luz por los cuatro costados. Incluso cuando venía vestida de currela (cada día) era como si llegara disfrazada de novia blanca y radiante.
Y eso es importante, porque los estados de ánimo del jefe de producción y el ayudante de dirección (esos dos cargos que son la bisagra hacia todos los departamentos) quizás sean los más contagiosos que existen en un rodaje. Si un jefe de producción mantiene la calma y transmite felicidad y buen rollo, es muy probable que el rodaje entero consiga llegar a buen puerto y que los técnicos se hagan el amor alegremente en vez de contagiarse a posta cosas feas o cometer asesinatos.

Tener a Maialen al lado fue como haber fichado de jefe de producción a Eric Idle cantando always look on the bright side of life. De hecho, si os fijáis bien, veréis que Maialen y Eric Idle parecen primos y hasta se peinan en el mismo peluquero.


En exclusiva, y después de arduas investigaciones, hemos conseguido encontrar la única foto de Maialen en la que no esté sonriendo. Es ésta:

Cuore: ¡¡Aitor y Maialen sorprendidos in fraganti mientras hacían una orden de transporte!!
Fotos: Oscar Fernández Orengo


Les he pedido a Aitor y a Txema que me recuerden una anécdota de Maialen, y ambos coinciden señalando el rodaje en el Liceu. Al parecer, son las únicas jornadas de rodaje en que el estrés (ya hemos contado que en la ópera nos pasó un poco de todo) consiguió hacer cierta mella en la sonrisa irreductible de Maialen.
Hay una importante corriente teórica de producción según la cual las situaciones de estrés se resuelven a gritos. 
Maialen lo resolvió al revés: perdió la voz y se quedó literalmente muda.
Y funcionó. Sin pegar ni un solo grito, consiguió que el equipo se pusiera en marcha y organizar el camarote de los hermanos Marx (en palabras de la propia Maialen).
Así, pudimos ver como Maialen, por una vez, por una voz, dejaba de parecerse a su primo Eric Idle para convertirse en ese otro primo suyo y compañero de peluquería que es Harpo Marx:

Luis Tosar rodó las secuencias de acción sin doble.
Maialen, con sangre fría y sonrisa perenne, le salvó el pellejo
Fotos: Oscar Fernánez Orengo

Más allá de "Murieron por encima de sus posibilidades", Maialen escribió y dirigió  el documental "Volandera", ha trabajado de ayudante de producción en "Caracremada" (de Lluis Galter), "El somni" de Francesc Aleu, “Sleepless knights”, dirigida per Stefan Butzmuhlen i Cristina Diz (Berlinale 2012)... 
Pero, además, ha estudiado Educación y se dedica a la docencia, que es una de sus grandes vocaciones.
Eso la convierte en una heroína indispensable para nuestra sociedad y, de paso, explica por qué pudo aguantarnos con tanta paciencia, como si fuéramos niños de guardería. 
Maialen tiene la palabra: 

- ¿Por qué pensaste que valía la pena participar en "Murieron" de modo cooperativo?

El primer responsable es el GRAN Aitor Martos, director de producción, compañero de batallas y, sobre todo, amigo del alma. Hacía tiempo que habíamos hecho un pacto de no invertir más vacaciones en trabajar de manera cooperativa. Un día entre pescaditos y cervezas en la Barceloneta me dijo: ¿Te acuerdas de nuestro pacto? Pues este verano tenemos que liarnos la manta a la cabeza. Una superproducción muy punky. Todo es de lujo, menos el presupuesto. Me explicó el proyecto, pensé que todo era demasiado loco, y supe que no podía decir que no. A Aitor es imposible decirle que no. Pero en este caso también era imposible decir que no a "Murieron...".




- ¿Cuál fue para ti el momento más memorable del rodaje?
 
Creo que es imposible responder a esta pregunta en un rodaje en el que casi cada día rozábamos el surrealismo en sus múltiples variantes...  Inolvidable es el "día en la ópera" digno de los Marx que vivimos en el Liceu con Tosar, Machi e Imanol Arias en escena y un sinfín de complicaciones en la retaguardia, las escenas marítimas (entre alta mar y los chromas) navegando como polizones, una caravana de coches perdida por el Garraf intentando rodar la última escena a pleno sol después de una noche en vela rodando en unos baños árabes, una secuencia que gracias a la lucidez de alguno no se ha llegado a montar y en la que me pidieron que me casara con un mariachi... Pero lo más memorable es, sin duda, el calor humano que conseguimos en el "internado" de convivencia de Sant Feliu y que nos acompañó siempre, el que en realidad consiguió que todo lo demás llegara a buen puerto! Y que ante todo nos hizo disfrutar como enanos. 

 - ¿Cuál es tu escena favorita de la película? 

 Buf! Muchas. Los monólogos de Albert Pla son de una fuerza increíble, la escena de la lavandería, las secuencias de Vilches y Bergonzini, la de Emma Suarez y Albert Pla, algún momentazo entre José Coronado y Raúl Arévalo... Pero tengo especial cariño a todo el flash back de Iván Telefunken, creo que es mi favorito. Delirante como él mismo.

 
22. COCHE. EXT/D. 

Un oso panda, IVÁN, conduce un automóvil. O mejor dicho, un auto conducido por un hombre disfrazado de oso panda. Es un automóvil de gama baja, que no da demasiadas esperanzas a los clientes potenciales, cuyo lateral anuncia: “PANDA DE MOROSOS. ¡Cobre sus deudas hoy!”, junto a un número telefónico y un logotipo en forma de oso panda. 


23. CALLE. EXT/D. 

Travelling paralelo desde la acera de enfrente: un hombre de cincuenta años camina por la calle, vestido con una gabardina. Cada pocos metros, se vuelve hacia atrás y comprueba que su perseguidor sigue detrás suyo: es IVÁN disfrazado de oso panda. Finalmente, IVÁN le alcanza. No alcanzamos a escuchar lo que dicen, pero por los gestos, entendemos que el hombre le cuenta que no tiene dinero.

[El hombre es nuesro querido Guillem Terribas: ¡qué mejor moroso, en los tiempos que corren, que un librero, al que todos roban y lo explican con orgullo!]
Corte a:






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